Comprar franquicia en Colombia: cómo revisar los seguros
Antes de firmar, identifica qué seguros exige la marca, quién los paga y qué riesgos quedan a tu cargo.
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Una inundación, un incendio o una reclamación de un cliente pueden comprometer la continuidad de una franquicia. Antes de comprar, no basta con saber que la marca exige «tener seguros»: necesitas conocer las coberturas, sus límites y su costo. Dentro de la comunidad de franquicias, compartir una marca no significa compartir automáticamente una póliza ni estar protegido frente a los mismos riesgos.
1. Identifica qué exige realmente el contrato
En Colombia, el contrato de franquicia es atípico: no existe una ley específica que regule integralmente esta relación. Se aplican lo acordado válidamente por las partes, las reglas generales del Código de Comercio y, cuando corresponda, del Código Civil. El contrato de seguro, por su parte, sí tiene regulación en el Código de Comercio.
Por eso, debes distinguir entre seguros exigidos por normas aplicables a tu actividad y seguros que la marca incorpora como obligación contractual. No existe una póliza universal obligatoria por el solo hecho de comprar una franquicia. Las exigencias concretas pueden depender de la actividad, los bienes, el local y otros contratos relacionados.
Pide que las obligaciones de aseguramiento aparezcan en el contrato o en un anexo identificable. Evita aceptar una referencia genérica a «los seguros que determine el franquiciante» sin conocer su alcance inicial y el procedimiento para modificarlos.
El documento debería permitir responder:
- ¿Qué riesgos deben asegurarse y desde qué momento?
- ¿Qué límites mínimos de cobertura se exigen?
- ¿Quién contrata, paga y renueva cada póliza?
- ¿Qué comprobantes debe entregar el franquiciado?
- ¿Cómo se comunica una modificación de las exigencias?
2. Comprueba a quién protege cada póliza
Si el franquiciante afirma que dispone de un seguro para toda la red, solicita evidencia de que tu sociedad, establecimiento y actividad estarán incluidos. Una presentación comercial o un certificado genérico no permite conocer todas las condiciones de protección.
Pide la documentación pertinente y revisa con un intermediario de seguros las condiciones generales, particulares y anexos. Identifica al tomador, que contrata el seguro; al asegurado, cuyo interés o riesgo queda protegido; y al beneficiario, que recibe la prestación cuando corresponde. No tienen por qué ser la misma persona.
Pregunta también si el límite de una póliza colectiva se comparte entre varios establecimientos. En ese caso, interesa entender cómo podrían afectar a la cobertura disponible los siniestros ocurridos en otros puntos.
Revisa por separado los seguros del arrendador y los del negocio. Que el propietario asegure el edificio no demuestra que estén cubiertos tu inventario, tus equipos o tu responsabilidad frente a terceros. Tampoco presupongas que una póliza contratada por el franquiciante protege cualquier daño que sufra el franquiciado.
3. Revisa riesgos, exclusiones y dinero que debes aportar
Solicita cotizaciones basadas en la operación real: actividad, ubicación, equipos, inventario y medidas de seguridad. Una cotización para un establecimiento distinto puede resultar poco útil para decidir la compra.
Según el negocio, conviene evaluar daños materiales, responsabilidad civil y pérdida de ingresos por interrupción de la operación. Son posibilidades de cobertura, no una lista universal de seguros obligatorios.
Para cada propuesta, examina cuatro aspectos:
- Límite asegurado: cuánto puede reconocer la aseguradora conforme a las condiciones pactadas.
- Deducible: qué parte de una pérdida cubierta asumirías tú.
- Exclusiones: qué situaciones quedan fuera de protección.
- Condiciones de cobertura: qué medidas, declaraciones o actuaciones exige la póliza.
Presta especial atención a la interrupción del negocio. No significa necesariamente que cualquier cierre genere una indemnización: puede depender de un daño material cubierto y estar sujeto a plazos y límites específicos.
Incorpora a tu evaluación económica tanto la prima como los deducibles y los riesgos no asegurados. Pide al asesor que explique por escrito cómo funcionaría la cobertura ante un caso concreto, como un incendio que dañe existencias y obligue a suspender temporalmente la atención.
4. Acuerda cómo actuar cuando ocurra un siniestro
Antes de firmar, define quién avisará a la aseguradora, quién recopilará los soportes y cómo se coordinarán las decisiones con el franquiciante. Los procedimientos internos de la marca no deben impedir cumplir las obligaciones y plazos aplicables al seguro.
Aclara también quién autoriza reparaciones, cómo se documentan los daños y qué ocurre con las obligaciones económicas de la franquicia mientras el establecimiento permanece cerrado. Una indemnización no suspende por sí sola los pagos contractuales.
Pide una revisión conjunta del contrato de franquicia y de las pólizas propuestas: un abogado puede analizar las obligaciones y un asesor de seguros, la cobertura efectiva.
Conclusión práctica: no compres basándote en la frase «la franquicia está asegurada». Antes de comprometerte, consigue una matriz sencilla que identifique cada riesgo, la póliza que lo cubre, su costo y la parte que seguirás asumiendo.
Fuentes
- ¿Cómo se elabora un contrato de franquicia?
- Inicio | MINCIT - Ministerio de Comercio, Industria y Turismo
- [PDF] Cómo comprar una franquicia Quince (15) tips - Biblioteca Digital CCB
- www.rankia.co › blog › mejores-cdtsFranquicias en Colombia: tipos, cuánto cuestan y ejemplos
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