Franquicias en estaciones de servicio: formatos e inversión
Acuerdos y nuevos proyectos acercan franquicias a las estaciones de servicio. Qué formatos evalúan los especialistas y cuánto pueden demandar.
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Las estaciones de servicio ganan espacio entre las ubicaciones que evalúa la comunidad de franquicias en Argentina. Acuerdos con cadenas gastronómicas, desembarcos anunciados y propuestas de servicios amplían las opciones para los operadores. Pero la oportunidad tiene una condición central: sumar una actividad con demanda propia, sin quitarle ventas a la tienda existente.
Acuerdos y anuncios que marcan el camino
Una consulta de Surtidores a cuatro especialistas reunió experiencias en marcha y alternativas para incorporar marcas a las estaciones. Participaron Carlos Canudas Rivell, consultor especializado en franquicias; Fernando Leguizamon, director de Chubits y presidente de la Asociación de Franquicias del Litoral; Juan Pablo Pasqualicchio, director creativo de Franquicias Que Crecen; y Roberto Russo, director de GAF Guía Argentina de Franquicias.
Entre los antecedentes mencionados aparecen Dean & Dennys con Puma Energy, las Parada Sanguchera con AXION energy y el acuerdo entre YPF y McDonald’s, que contempla distintos formatos de restaurantes. También se señala el interés de Mostaza por desarrollar locales con atención desde el automóvil.
A esas experiencias se suma el desembarco anunciado de Weiss en una estación Shell de Córdoba, inicialmente mediante un acuerdo con un operador particular. El alcance de ese anuncio es específico: corresponde a una ubicación y no equivale a un convenio general con toda la red de estaciones.
Otro movimiento parte de una experiencia fuera del país. Café Martínez cuenta con nueve puntos de venta asociados a Petromax en Paraguay y manifestó su intención de replicar el esquema en Argentina. Se trata de una intención de expansión, no de aperturas argentinas confirmadas bajo ese modelo.
Gastronomía compacta y servicios para el vehículo
La oferta gastronómica no se limita a restaurantes de gran superficie. La consulta también identifica formatos compactos de Havanna, Starbucks y Burger King, junto con propuestas regionales que los especialistas consideran compatibles con este tipo de ubicación.
Entre las alternativas mencionadas figuran John’s Burgers, por su potencial para espacios compactos y horarios nocturnos urbanos; Don Pizza, por la venta por porción y para llevar; y La Pastelería, para desayunos, meriendas y compras de impulso durante el viaje. Estas menciones describen posibilidades comerciales: no implican desembarcos confirmados de esas marcas en estaciones.
Pasqualicchio amplía el abanico más allá de la comida. Su enumeración incluye lavaderos automáticos, estética vehicular, lubricentros, gomerías, logística de última milla y centros de pago y cobranza. Son actividades distintas entre sí, que obligan a evaluar qué servicio puede funcionar en cada establecimiento.
El punto común de las propuestas es aprovechar la ubicación sin depender exclusivamente de la carga de combustible. Según el planteo recogido por Surtidores, el nuevo negocio debe poder desarrollar una actividad comercial propia y atraer demanda más allá de quienes llegan al surtidor.
Cuánto pueden demandar los distintos formatos
Leguizamon ofrece referencias de inversión que permiten distinguir tres escalas. Un espacio de café, pastelería o productos para llevar puede demandar entre US$ 25.000 y US$ 60.000. Para un formato con cocina, como hamburguesas o pizza, la estimación sube a US$ 60.000 a US$ 120.000.
En el caso de una propuesta completa de ruta, el especialista ubica la inversión por encima de US$ 150.000. También estima plazos de recupero de entre 18 y 36 meses, con los formatos pequeños en el extremo inferior.
Estos valores son estimaciones del especialista para categorías de negocio, no presupuestos publicados por cada marca. Tampoco constituyen resultados asegurados para una estación determinada. Su utilidad está en ofrecer una primera referencia sobre la diferencia de escala entre una propuesta acotada y otra con cocina o una oferta más amplia.
La clave: complementar, no desplazar ventas
Para los operadores, la evaluación no termina al elegir una marca reconocida. La consulta pone el foco en sumar ingresos sin restarle ventas a la tienda de la estación. Esa distinción es especialmente relevante cuando la nueva propuesta también vende café, alimentos para llevar o productos de consumo rápido.
La conclusión práctica es contrastar cada alternativa con la oferta que ya funciona en el lugar. Antes de avanzar, conviene separar acuerdos vigentes, anuncios y posibilidades todavía exploratorias, y pedir una evaluación específica de inversión y demanda. La oportunidad será más clara cuando la nueva franquicia pueda aportar clientes y consumo propios, además de atender a quienes cargan combustible.



