Dia negocia su venta en Argentina con foco en las franquicias
La posible venta de Dia Argentina involucra una red de 991 tiendas, mayormente franquiciadas. No hay una operación confirmada públicamente.
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Dia negocia la venta de su operación en Argentina, una posible transacción que coloca a su red de franquicias en el centro de la atención. Según una publicación de L’Express Franchise del 3 de noviembre de 2026, basada en información de Food Retail y otros medios, hay tres interesados y una referencia de negociación cercana a los US$ 100 millones. Ninguna de las partes ha confirmado públicamente la operación.
Tres interesados y un precio todavía abierto
La información publicada identifica como candidatos a Grupo de Narváez, propietario de Changomás; al conglomerado peruano Intercorp, dueño de Plaza Vea y Makro; y a la plataforma de reparto PedidosYa. La referencia de aproximadamente US$ 100 millones corresponde a las conversaciones con Grupo de Narváez, según La Voz, citada por Food Retail.
Ese importe no constituye un precio acordado. De hecho, las fuentes consultadas por Food Retail consideran que el valor final podría quedar considerablemente por debajo de esa cifra. Por ahora, tampoco se ha comunicado la selección de un comprador ni la firma de un acuerdo definitivo.
De acuerdo con la misma publicación, Dia contrató a Santander para buscar un comprador para su operación argentina. En julio, la compañía había declinado comentar los rumores y señalado que su prioridad seguía siendo sostener la actividad en el país. Esa declaración no equivale a una confirmación de las negociaciones descriptas posteriormente por los medios.
Una red mayormente franquiciada
La operación argentina cuenta con 991 tiendas, en su mayoría franquiciadas, según la información difundida por L’Express Franchise. Esa composición vuelve especialmente relevante cualquier eventual cambio de control para la comunidad de franquicias: no se trata únicamente de establecimientos gestionados directamente por una compañía, sino de una red con numerosos operadores vinculados a la marca.
El Español, citado en la publicación, sitúa el máximo de la red en 2024, con 1.050 tiendas, de las cuales más del 75% eran franquicias. Ese porcentaje corresponde a aquel momento y no debe trasladarse automáticamente al número actual de locales.
Desde ese máximo, la cantidad de establecimientos se redujo. Dia sostiene que los cierres afectan a tiendas sin resultados positivos y que no responden a un ajuste estructural. La información disponible no detalla cuántos de los locales cerrados eran propios y cuántos funcionaban bajo contratos de franquicia.
Tampoco se han anunciado cambios en las condiciones comerciales de los franquiciados como consecuencia de la posible venta. Por eso, una negociación sobre la propiedad de la filial no debe confundirse con una modificación ya decidida de los contratos de su red.
Resultados y contingencias en la negociación
El contexto financiero ayuda a explicar la atención sobre la operación. La filial argentina cerró 2025 con pérdidas de 51,3 millones de euros, mientras que su volumen de ventas cayó un 15,1% durante ese año, de acuerdo con las cifras recogidas en la publicación.
Para el primer semestre de 2026, El Español informó pérdidas de 24,4 millones de euros, un 5% superiores a las del mismo período del año anterior. En el tercer trimestre, las ventas registraron una suba del 12,2%, un repunte que Food Retail atribuye a la estabilización del peso argentino. Son indicadores de períodos diferentes: la mejora trimestral no demuestra, por sí sola, una recuperación de la rentabilidad.
Food Retail también señala el peso de la red franquiciada y las contingencias laborales como obstáculos para la venta. Según ese medio, un tribunal argentino investiga si la cadena utilizó contratos de franquicia para reducir sus cotizaciones a la seguridad social. Se trata de una investigación reportada por la prensa, no de una conclusión judicial que permita dar por probada esa conducta.
Qué deberían seguir los franquiciados
Las principales definiciones pendientes son la identidad del eventual comprador, el precio definitivo y el tratamiento de la red franquiciada dentro de un posible acuerdo. Hasta que exista una comunicación formal, no corresponde anticipar cambios de marca, cierres adicionales ni nuevas obligaciones para los operadores.
Para los franquiciados, la recomendación práctica es distinguir las versiones periodísticas de las notificaciones contractuales, conservar las comunicaciones de la compañía y revisar con asesoramiento profesional cualquier modificación que efectivamente se les proponga.



