Red Lobster cierra en México tras 13 años de operaciones
La cadena cerró su última sucursal mexicana el 17 de septiembre. No explicó las causas y mantiene operaciones en Estados Unidos.
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Red Lobster terminó sus operaciones en México después de 13 años de presencia en el país. La cadena estadounidense especializada en mariscos confirmó en sus redes sociales que todas sus sucursales mexicanas estaban cerradas desde el 17 de septiembre de 2026. La salida ocurre tras una reducción de su presencia local, aunque la marca no ha detallado las razones de la decisión.
El cierre llegó después de una reducción de unidades
De acuerdo con la información publicada por El Cronista el 29 de septiembre, la última sucursal operativa de Red Lobster en México cerró sus puertas el 17 de ese mes. El mensaje difundido por la marca confirmó el final de la operación nacional, pero no ofreció una explicación específica sobre los motivos.
Los reportes de CMR, operador mexicano de la marca, permiten seguir la reducción previa de restaurantes. Al cierre del segundo trimestre de 2026, la empresa mantenía una sola unidad de Red Lobster en funcionamiento. Un año antes registraba dos restaurantes y, durante el tercer trimestre de 2025, había informado del cierre de una unidad de esa división.
La secuencia muestra que la salida definitiva estuvo precedida por una disminución de su presencia en México. Sin embargo, esos datos no permiten establecer por sí solos por qué se cerró el último restaurante ni atribuir la decisión a un factor financiero, contractual o comercial concreto.
Una relación con CMR que comenzó antes de la apertura
Red Lobster llegó a México en 2013 de la mano de CMR. El antecedente fue un acuerdo firmado en 2011 para desarrollar en el país tres marcas: Olive Garden, Red Lobster y The Capital Grille. Entre la firma de ese acuerdo y la llegada de la cadena de mariscos transcurrieron dos años.
Con el cierre de septiembre de 2026 concluye una trayectoria de 13 años para Red Lobster en el mercado mexicano. Para la comunidad de franquicias, el caso exige distinguir entre la salida de una marca y la continuidad de su operador: no se trata del cierre de todas las actividades de CMR.
La compañía mexicana continúa con otros conceptos, entre ellos Chili’s, Olive Garden, Wings, Sushi Itto y The Capital Grille. Por ello, el alcance de la noticia corresponde a Red Lobster en México y no a una retirada general de CMR del negocio restaurantero.
La reorganización estadounidense es un antecedente, no una causa confirmada
La salida mexicana tiene como antecedente una etapa de dificultades financieras de Red Lobster en Estados Unidos. En mayo de 2024, la compañía se acogió al Capítulo 11 de la Ley de Quiebras estadounidense, después de cerrar decenas de restaurantes y enfrentar problemas financieros.
En septiembre de ese mismo año, un tribunal aprobó su reorganización y la transferencia de la compañía a un grupo encabezado por Fortress Investment Group. Para entonces, alrededor de 130 restaurantes habían desaparecido de su red, según la información recopilada por El Cronista.
Ese proceso aporta contexto sobre la trayectoria reciente de la cadena, pero no constituye una explicación oficial de su salida de México. El comunicado local no estableció una relación causal entre la reorganización estadounidense y el cierre de la última sucursal mexicana.
Tampoco se trata de la desaparición mundial de Red Lobster. La marca mantiene actividad en Estados Unidos y todavía en agosto de 2026 anunciaba promociones y novedades de menú en sus canales corporativos. La continuidad estadounidense y el cierre mexicano son, por tanto, hechos distintos.
Qué queda por aclarar para la comunidad de franquicias
La principal incógnita es el motivo de la decisión. La despedida no aclaró si respondió a rentabilidad, costos de operación, vencimiento del acuerdo de franquicia, estrategia corporativa o una combinación de factores. Presentar cualquiera de esas posibilidades como causa comprobada excedería la información disponible.
Tampoco corresponde interpretar este cierre como una medida del desempeño de toda la comunidad de franquicias en México. Los datos disponibles describen la trayectoria de una marca y su reducción local, no una tendencia general del mercado.
Conclusión práctica: antes de evaluar una franquicia, conviene revisar la evolución de sus unidades, la situación del operador local y las condiciones del acuerdo. En el caso de Red Lobster, es fundamental separar los cierres confirmados de las causas que todavía no se han explicado.



