Seguros al franquiciar un negocio en Argentina
Cómo definir coberturas, responsabilidades y controles de seguros antes de incorporar franquiciados a tu comunidad en Argentina.
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Antes de franquiciar un negocio, no alcanza con comprobar que el local propio tiene seguro. Hay que definir qué riesgos tendrá cada nueva unidad, quién contratará las coberturas y cómo se verificará su continuidad. Una comunidad de franquicias necesita criterios comunes de protección, pero también ajustes según la actividad, el inmueble y la forma de operar. Este trabajo conviene hacerlo antes de ofrecer el primer contrato.
1. Separá las obligaciones legales de las exigencias de la marca
En Argentina, el contrato de franquicia está regulado específicamente por el Código Civil y Comercial de la Nación, en sus artículos 1512 a 1524. Ese régimen no establece una póliza única ni un paquete general de seguros obligatorio para todas las franquicias.
Las obligaciones concretas pueden surgir de otras normas, de la actividad desarrollada, de disposiciones locales o de contratos como el alquiler. Por ejemplo, cuando el franquiciado tiene personal dependiente, debe atender las exigencias del sistema de riesgos del trabajo, regulado por la Ley 24.557. Una cobertura comercial del local no reemplaza esa protección.
A su vez, los contratos de seguro se rigen por la Ley 17.418. Por eso, una cláusula de franquicia que exige contratar determinado seguro no modifica por sí sola lo que la aseguradora cubre: hay que revisar la póliza y sus condiciones.
Organizá los requisitos en tres grupos:
- Obligatorios por normativa: según empleador, actividad y jurisdicción.
- Exigidos por otros contratos: como el alquiler del inmueble.
- Requeridos por la franquicia: coberturas adicionales justificadas por los riesgos del modelo.
Revisá esta clasificación con asesoramiento jurídico y un productor asesor de seguros matriculado. No presentes una exigencia propia de la marca como si fuera una obligación legal universal.
2. Convertí la operación en un mapa de riesgos
Usá el negocio existente para identificar incidentes posibles, no para copiar automáticamente su póliza. Una unidad franquiciada puede tener otra superficie, más circulación de público o equipamiento diferente.
Recorré cada etapa de la operación: recepción de mercadería, almacenamiento, atención, entrega y cierre. Para cada una, registrá qué podría ocurrir, quién sufriría el daño y qué bienes o responsabilidades estarían involucrados.
Entre las coberturas que corresponde evaluar están:
- Responsabilidad civil: frente a determinados daños a terceros derivados de la actividad, según el alcance contratado.
- Incendio y daños materiales: para inmueble, instalaciones, equipamiento y existencias, distinguiendo qué pertenece a cada parte.
- Robo: revisando bienes incluidos, medidas de seguridad y exclusiones.
- Pérdida de beneficios o interrupción de la actividad: cuando resulte adecuada y bajo los supuestos previstos en la póliza.
No son coberturas intercambiables. Un seguro de daños al equipamiento no necesariamente compensa las ventas perdidas mientras se lo reemplaza. Tampoco conviene asumir que una póliza del propietario protege los bienes del franquiciado.
El resultado debería ser una matriz sencilla: riesgo, cobertura a evaluar, responsable de contratar y evidencia requerida.
3. Definí un anexo contractual verificable
Evitá fórmulas vagas como “el franquiciado deberá contar con seguros suficientes”. El contrato o su anexo debería permitir comprobar qué se exige y cuándo debe estar vigente.
Detallá las coberturas requeridas, el criterio para determinar sumas aseguradas, los límites de responsabilidad y las franquicias o deducibles admisibles. Estos últimos son los importes que quedan a cargo del asegurado conforme a la póliza; no deben confundirse con el contrato comercial de franquicia.
También conviene precisar:
- Quién contrata y paga cada cobertura.
- Desde qué momento debe estar activa, incluyendo obras o instalación si corresponde.
- Qué documentación se entrega antes de abrir y en cada renovación.
- Cómo se informan modificaciones, cancelaciones y siniestros.
- Con qué frecuencia se revisan valores y condiciones.
Si se busca incluir al franquiciante como asegurado adicional, pedí asesoramiento sobre su pertinencia y alcance. Mencionarlo en el contrato de franquicia no equivale a incorporarlo a la póliza: debe constar en la documentación emitida por la aseguradora.
4. Controlá la continuidad, no solo la contratación inicial
Designá un responsable para mantener un registro de pólizas, vencimientos, comprobantes de pago y cambios relevantes. Guardar una cotización o una propuesta comercial no acredita por sí solo una cobertura vigente.
Antes de inaugurar, verificá que la actividad declarada, el domicilio y los bienes asegurados coincidan con la operación real. Repetí la revisión cuando haya reformas, nuevos servicios o cambios importantes de equipamiento y existencias.
Prepará además un procedimiento breve ante incidentes: proteger a las personas, limitar los daños cuando sea seguro hacerlo, conservar evidencias y comunicar el hecho por los canales y dentro de los plazos aplicables. La coordinación con la marca no debe demorar la denuncia a la aseguradora.
En la práctica: antes de incorporar una nueva unidad, dejá resueltos tres documentos: mapa de riesgos, anexo de seguros y calendario de control. La protección depende de que contrato, póliza y operación coincidan.
Fuentes
- Desarrollo de la red de franquicias | Buenos Aires Ciudad
- PROYECTO DE LEY ESTABLECIENDO EL MARCO ...
- tramitesadistancia.gob.ar › tramitesadistancia › detalle-tipoMis Trámites - Trámites a Distancia
- EL FRANCHISING EN ARGENTINA
- Argentina.gob.ar
- Crear una franquicia - Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires
- Resolución 176 / 2021 - MINISTERIO DE TURISMO Y DEPORTES
- Franchising In Argentina: Exclusivity and Other Clauses



