Saber hacer al franquiciar: cómo acreditar su disponibilidad
Cómo identificar el saber hacer de tu negocio y comprobar que podés transmitirlo legalmente al crear una franquicia en Argentina.
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Un negocio puede funcionar bien y, sin embargo, depender de conocimientos que su dueño no controla: una aplicación contratada, una receta desarrollada por un tercero o un método que solo conoce un encargado. Antes de ofrecer franquicias en Argentina, conviene comprobar qué saber hacer integra la propuesta y con qué derechos podrá transmitirse. Esta revisión ayuda a construir una comunidad de franquicias sobre capacidades disponibles, no sobre supuestos.
1. Separá el saber hacer de los recursos comunes
El saber hacer es el conjunto de conocimientos prácticos que permite reproducir el funcionamiento del negocio. No equivale a todo lo que aparece en un manual ni a cualquier experiencia acumulada por la empresa.
El Código Civil y Comercial de la Nación regula el contrato de franquicia en los artículos 1512 a 1524. El artículo 1513 caracteriza el sistema de negocios mediante conocimientos prácticos y experiencia acumulada por el franquiciante, no patentados, debidamente probados, secretos, sustanciales y transmisibles.
Estas condiciones orientan una revisión concreta:
- Probados: existen antecedentes de su utilización real, no solo una idea pendiente de ensayo.
- Secretos: el conjunto o su configuración no resulta generalmente conocido ni fácilmente accesible.
- Sustanciales: aporta conocimientos importantes para vender productos o prestar servicios.
- Transmisibles: puede comunicarse de manera que otra persona logre aplicarlo.
Por ejemplo, una instrucción genérica para atender cordialmente no demuestra por sí sola un saber hacer distintivo. Un procedimiento propio para diagnosticar necesidades, preparar el servicio y resolver fallas recurrentes puede constituir un componente relevante si está probado y puede enseñarse.
El objetivo no es declarar secreto todo el negocio, sino identificar qué conocimiento hace reproducible su propuesta.
2. Armá un inventario con origen y evidencia
Prepará una planilla específica para el saber hacer. A diferencia del manual operativo, esta herramienta no explica cómo trabajar: permite comprobar de dónde proviene cada componente y si está disponible para la franquicia.
Para cada elemento, registrá:
- Su función dentro del negocio.
- Quién lo creó y quién lo actualiza.
- Dónde está documentado.
- En qué operaciones se utilizó.
- Qué evidencia permite acreditar ese uso.
- Qué contratos o permisos respaldan su aprovechamiento.
Podés incluir fórmulas, secuencias de trabajo, criterios de diagnóstico, configuraciones de herramientas o métodos de organización. Evitá incorporar datos de clientes cuando no sean necesarios para describir el conocimiento.
Como evidencia práctica, conservá versiones fechadas, registros de pruebas, instrucciones utilizadas y constancias de capacitación. Estos documentos ayudan a reconstruir el desarrollo del sistema, aunque no sustituyen los contratos ni acreditan automáticamente derechos exclusivos.
Si un procedimiento depende de la memoria de una sola persona, señalalo como pendiente. Que esa persona trabaje hoy en el negocio no significa que el conocimiento ya esté disponible para ser transmitido a futuros franquiciados.
3. Revisá los derechos de empleados y proveedores
El artículo 1512 exige que el franquiciante sea titular exclusivo del conjunto de derechos intelectuales, marcas, patentes, nombres comerciales, derechos de autor y demás elementos comprendidos en el sistema, o tenga derecho a utilizarlos y transmitirlos al franquiciado en los términos del contrato.
Pagar por un desarrollo no demuestra, por sí solo, que puedas autorizar su uso a terceros. La revisión debe considerar la naturaleza de cada recurso y los acuerdos aplicables.
Prestá especial atención a estos casos:
- Aplicaciones y herramientas digitales: una licencia para tu local puede no permitir el acceso de empresas franquiciadas.
- Materiales elaborados por consultores: verificá las facultades de reproducción, adaptación y entrega a terceros.
- Métodos aportados por empleados o socios: documentá su origen y pedí asesoramiento sobre los derechos correspondientes; no presupongas una solución idéntica para cualquier creación.
- Recursos de proveedores: distinguí entre conocimiento propio y documentación recibida únicamente para utilizar sus productos.
Clasificá cada componente como disponible, sujeto a autorización o pendiente de reemplazo. Cuando falte un permiso, negociá su alcance antes de prometerlo. La revisión jurídica debe resolver también qué ocurre si termina la relación con el proveedor original.
4. Convertí los pendientes en decisiones previas a la oferta
Asigná a cada pendiente un responsable, una acción y una fecha de resolución. Las opciones pueden ser obtener una licencia adecuada, documentar una autorización, sustituir un recurso o desarrollar una alternativa propia.
Después, contrastá el inventario con la oferta comercial y el contrato. No debería anunciarse como parte del sistema una herramienta cuya utilización por franquiciados todavía depende de una autorización incierta.
También comprobá que los permisos cubran el uso previsto durante la relación contractual y las actualizaciones necesarias. Una autorización limitada puede comprometer la continuidad del método, aunque alcance para la apertura.
Conclusión práctica: antes de comercializar tu franquicia, elegí los componentes críticos del saber hacer y verificá su origen, prueba y disponibilidad jurídica. Si alguno no puede transmitirse legítimamente, resolvelo antes de incorporarlo a la propuesta.
Fuentes
- Desarrollo de la red de franquicias | Buenos Aires Ciudad
- PROYECTO DE LEY ESTABLECIENDO EL MARCO ...
- EL FRANCHISING EN ARGENTINA
- Resolución 176 / 2021 - MINISTERIO DE TURISMO Y DEPORTES
- Argentina.gob.ar
- Crear una franquicia - Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires
- Franchising In Argentina – A Look At The New Franchise Law
- [PDF] Cómo comercializar la franquicia - WIPO



