Cuánto cuesta una franquicia: calcula la caja necesaria
Calcula cuánto dinero necesitas para abrir una franquicia en España y sostenerla hasta que los cobros cubran los pagos.
Publicado

La inversión anunciada por una marca no siempre coincide con el dinero que necesitas para abrir y mantener el negocio. Antes de incorporarte a una comunidad de franquicias en España, prepara un presupuesto de tesorería: un calendario de cobros y pagos que permita saber cuánto capital debes aportar, cuándo lo necesitarás y qué margen tendrás si las ventas tardan en llegar.
1. Convierte la inversión anunciada en un presupuesto completo
Pide a la central un desglose de la inversión y comprueba qué conceptos incluye, cuáles son estimaciones y cuáles corresponden a presupuestos de proveedores. Una cifra orientativa para un establecimiento tipo no sustituye el cálculo para tu local.
Organiza los desembolsos iniciales en cuatro bloques:
- Acceso a la marca: canon de entrada, formación facturada aparte y desplazamientos o alojamiento necesarios para recibirla.
- Local y apertura: fianza, garantías adicionales, obras, proyecto técnico, licencias o declaraciones responsables que procedan y honorarios profesionales.
- Medios de trabajo: maquinaria, mobiliario, programas informáticos, equipos de cobro y existencias iniciales.
- Preparación operativa: selección de personal, salarios previos a la apertura, seguros, altas de suministros y promoción inicial.
Junto a cada partida, indica el importe, los impuestos aplicables, la fecha de pago y el documento que la respalda. Distingue también entre cantidades recuperables, como determinadas fianzas, y gastos que no recuperarás si finalmente no abres.
No confundas gasto con salida de caja. Una fianza inmoviliza dinero aunque no sea un gasto ordinario. Del mismo modo, el IVA soportado que resulte deducible puede exigir un desembolso antes de poder compensarlo o, cuando proceda, obtener su devolución. Revisa su tratamiento y calendario con una asesoría.
2. Calcula el dinero que consumirá el arranque
El presupuesto debe continuar después de inaugurar. Prepara una previsión mensual que abarque el arranque y un ciclo completo de actividad, incluida la temporada de menor demanda si existe.
En los cobros, utiliza fechas realistas: vender no siempre significa cobrar ese mismo día. Ten en cuenta las liquidaciones de plataformas, los plazos de clientes y las posibles devoluciones.
En los pagos, incorpora alquiler, personal y cotizaciones, suministros, seguros, asesoría, reposición de mercancía y mantenimiento. Añade las obligaciones de la franquicia:
- Canon periódico y su base de cálculo.
- Aportaciones publicitarias y publicidad local obligatoria.
- Cuotas tecnológicas y otros servicios recurrentes.
- Compras mínimas, pedidos obligatorios y condiciones de pago a proveedores.
Comprueba si existen cuotas mínimas incluso cuando facturas poco. Si un canon se calcula sobre ventas, verifica cómo trata el contrato los descuentos, las devoluciones y los impuestos.
Incluye las cuotas de préstamos, separando intereses y devolución de capital. Esta última consume caja aunque no sea un gasto de la cuenta de resultados. Prevé también tu remuneración o necesidades personales, según la forma jurídica elegida, sin mezclar indiscriminadamente el dinero doméstico con el empresarial.
3. Contrasta las previsiones y prueba escenarios adversos
En España, el artículo 62 de la Ley 7/1996, de Ordenación del Comercio Minorista, y el Real Decreto 201/2010 regulan aspectos específicos de la franquicia. Para este análisis económico resulta especialmente relevante el artículo 3 del real decreto: la información debe recoger las inversiones y gastos necesarios para poner en marcha un negocio tipo. Si el franquiciador facilita previsiones de ventas o resultados, deben basarse en experiencias o estudios suficientemente fundamentados.
Esto no convierte una previsión en una garantía de rentabilidad. Solicita sus hipótesis: tamaño y ubicación del local, antigüedad de los establecimientos comparados, plantilla, horarios y costes incluidos. Pregunta si los resultados incorporan una remuneración por el trabajo del titular.
Contrasta esas hipótesis con franquiciados de características comparables, respetando sus obligaciones de confidencialidad. Pregunta por desviaciones de obra, tiempo hasta estabilizar las ventas y necesidades de reposición.
Después prepara tres escenarios: el previsto, otro con ventas inferiores y otro con retraso de apertura y mayores costes. No necesitas porcentajes arbitrarios: utiliza riesgos concretos del local, presupuestos pendientes y experiencias contrastadas. Observa en qué mes se agota la caja en cada escenario.
4. Ajusta la financiación al déficit máximo de caja
Calcula el saldo acumulado de cobros menos pagos, incluyendo los desembolsos anteriores a la apertura. El punto más negativo muestra la necesidad máxima de financiación prevista. Añade una reserva para contingencias justificadas, evitando contar dos veces partidas ya presupuestadas.
Separa fondos propios, préstamos concedidos y financiación todavía pendiente. Una conversación favorable con el banco no equivale a dinero disponible. Comprueba las condiciones de desembolso, comisiones, garantías personales y pagos durante cualquier periodo de carencia.
Procura que la financiación de activos duraderos tenga un plazo coherente con su uso y con la duración contractual del negocio. No bases la viabilidad en una renovación de crédito que nadie ha comprometido.
Conclusión práctica: antes de firmar, exige un presupuesto desglosado, un calendario mensual y una prueba de resistencia. Si no puedes explicar cuánto dinero necesitarás en el peor mes y de dónde saldrá, el plan todavía necesita trabajo.
Fuentes
- ¿Qué es una franquicia? Definición, cómo funciona y ventajas
- La franquicia - AJUNTAMENT D´ALCÀSSER
- ¿Qué se necesita para crear una franquicia? Requisitos legales en ...
- Franquicia | Todo sobre este modelo de negocio - IONOS
- LEGISLACIóN
- Franchising en España: guía completa - Great Partners
- Real Decreto 201/2010, de 26 de febrero, por el que se regula el ...
- Contrato de franquicia: qué revisar antes de firmar


