Franquicias en Colombia: pactar los plazos de apertura
Define cuándo empieza el contrato, qué debe estar listo para abrir y cómo se reparten los costos de los retrasos antes de comprar una franquicia.
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Entre firmar una franquicia y atender al primer cliente pueden quedar adecuaciones, permisos, instalación de equipos y aprobaciones de la marca. Si el contrato no coordina esos pasos, podrías consumir meses de vigencia sin generar ventas. Dentro de la comunidad de franquicias, una apertura bien pactada permite distinguir responsabilidades y reducir discusiones. Esta guía explica cómo convertir una fecha estimada en compromisos verificables antes de comprar en Colombia.
1. Separa la firma, la preparación y la operación
No trates la firma y la apertura como si fueran el mismo acontecimiento. Identifica, al menos, tres fechas: celebración del contrato, inicio de las actividades preparatorias y apertura al público. Después revisa cuál activa la duración de la franquicia y cada obligación económica.
El plazo para explotar el negocio puede empezar a correr antes de que puedas vender, si así queda pactado. Por eso, no basta con conocer cuántos años dura el acuerdo: necesitas saber desde qué momento se cuentan.
Prepara una tabla con cada obligación, su fecha de inicio y el documento que permite comprobarla. Incluye:
- Entrega del local para comenzar adecuaciones.
- Aprobación de diseños y especificaciones técnicas.
- Instalación y prueba de equipos y sistemas.
- Cumplimiento de los requisitos aplicables para operar.
- Inspección de la marca y autorización contractual de apertura.
Distingue también una inauguración promocional de la apertura efectiva. Un evento comercial no debería resolver, por sí solo, si se cumplieron las condiciones acordadas para operar.
2. Entiende qué exige la ley colombiana
En Colombia, el contrato de franquicia es atípico: no cuenta con una regulación contractual específica. Como explica el Ministerio de Justicia, se rige por lo acordado entre las partes y por las normas generales aplicables a los contratos comerciales. También resultan pertinentes las disposiciones civiles y los principios de buena fe en la negociación y ejecución.
Esto significa que no debes presumir que existe un plazo legal especial para abrir una franquicia, ni una extensión automática de la vigencia cuando la inauguración se retrasa. Esas protecciones deben revisarse y pactarse expresamente, sin desconocer las normas imperativas aplicables.
Tampoco confundas una propuesta normativa con una obligación vigente. El documento del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo publicado como proyecto en 2021 contemplaba una Circular de Oferta de Franquicia y una entrega anticipada de veinte días hábiles. Ese proyecto no constituye, por sí mismo, una norma vigente ni permite exigir ese plazo como regla general.
La ausencia de una ley especial de franquicias no elimina los requisitos generales del establecimiento. Según la actividad y la ubicación, habrá que revisar uso del suelo, condiciones sanitarias y demás exigencias pertinentes. La aprobación de la marca no sustituye el cumplimiento de estas obligaciones.
3. Convierte el calendario en un anexo exigible
Solicita que el cronograma forme parte del contrato, no solamente de una presentación comercial. Cada hito debe indicar responsable, entrega esperada, plazo y dependencias. Si una tarea requiere una aprobación previa, establece cuánto tiempo tendrá la contraparte para responder y cómo se documentarán sus observaciones.
Por ejemplo, “aprobar el diseño oportunamente” es impreciso. Resulta más verificable acordar un plazo contado desde la recepción de una documentación definida, con un procedimiento para pedir correcciones. No supongas que el silencio equivale a aprobación: cualquier efecto de ese tipo requiere revisión y pacto expreso.
Para la inspección final, pide criterios objetivos y una lista de pendientes. Distingue los defectos que impiden abrir de los ajustes menores que podrían subsanarse después, siempre que la operación sea legal y segura.
El anexo también debería identificar quién coordina cada trámite. Un gestor puede presentar solicitudes, pero no garantizar la decisión de una autoridad. Diferenciar gestión y resultado evita promesas imposibles de cumplir.
4. Distribuye las consecuencias de los retrasos
Antes de firmar, revisa tres escenarios: retraso atribuible al franquiciado, al franquiciante o a circunstancias externas. No todos deberían producir la misma consecuencia.
Negocia cómo se notificará el problema, qué pruebas se conservarán y cuánto tiempo habrá para corregirlo. Examina, con asesoría jurídica, si corresponde extender fechas, aplazar determinados cobros o ajustar el inicio de la vigencia. Ninguna de estas medidas debe darse por automática.
Pide especial claridad sobre gastos que pueden acumularse sin ventas: personal contratado, almacenamiento, servicios tecnológicos y visitas técnicas reprogramadas. Define cuáles asume cada parte y cuándo se necesita autorización previa para generar costos adicionales.
Finalmente, acuerda una fecha límite para reevaluar una apertura que no avanza y un procedimiento escrito para modificar el calendario. Conserva actas, correos y constancias de entrega: permiten reconstruir las causas del retraso.
Conclusión práctica: antes de comprar, exige un calendario contractual que conecte fechas, responsables, cobros y consecuencias. La pregunta decisiva no es solo cuándo abrirás, sino qué ocurrirá si no puedes hacerlo a tiempo.
Fuentes
- ¿Cómo se elabora un contrato de franquicia?
- Inicio | MINCIT - Ministerio de Comercio, Industria y Turismo
- [PDF] Cómo comprar una franquicia Quince (15) tips - Biblioteca Digital CCB
- Cómo comercializar la franquicia
- ¿Cómo es el proceso para iniciar una franquicia en ...
- [PDF] el contrato de franquicia - SIDN Rama Judicial
- Deberes del franquiciante al ofertar su franquicia
- [PDF] desarrollo de las franquicias en colombia. - TDEA



