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Cesión de franquicias en Argentina: cómo preparar el contrato

Definí cómo podrá venderse o transferirse una unidad franquiciada y qué revisar antes de autorizar el cambio de titular.

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Cesión de franquicias en Argentina: cómo preparar el contrato

Cuando preparás tu negocio para franquiciarlo, también necesitás prever qué ocurrirá si un franquiciado quiere vender su unidad. Una salida ordenada protege la continuidad del local, evita promesas que no pueden cumplirse y aporta previsibilidad a la comunidad de franquicias. La clave es acordar desde el primer contrato qué puede transferirse, bajo qué condiciones y quién debe autorizarlo.

1. Diferenciá la venta del negocio de la cesión del contrato

Vender equipamiento, transferir un fondo de comercio y ceder un contrato de franquicia no son operaciones equivalentes. Quien compra muebles, instalaciones o mercadería no obtiene automáticamente el derecho a utilizar tu marca y tu sistema comercial.

En Argentina, la franquicia está regulada específicamente por los artículos 1512 a 1524 del Código Civil y Comercial de la Nación, aprobado por la Ley 26.994 y vigente desde agosto de 2015.

El artículo 1518, inciso a, establece que, salvo pacto en contrario, el franquiciado no puede ceder su posición contractual ni los derechos derivados del contrato, excepto los de contenido dinerario. Por eso, la posibilidad de transferir la unidad debe tratarse expresamente: no conviene dejarla librada a una conversación comercial.

Además, si la operación implica una transferencia de fondo de comercio, corresponde analizar la Ley 11.867 y sus mecanismos de protección de acreedores. La autorización del franquiciante no reemplaza esos requisitos, ni resuelve por sí sola cuestiones laborales, tributarias, de alquiler o habilitación.

2. Diseñá una cláusula con condiciones verificables

Una cláusula útil no se limita a decir «requiere autorización». También explica cómo se solicita y qué elementos se evaluarán. Esto reduce incertidumbre para el franquiciado que necesita salir y para quien considera comprar su negocio.

Antes de redactarla con asesoramiento jurídico, definí:

  • Operaciones alcanzadas: cesión contractual, venta del fondo de comercio y, si se acuerda, cambios de control de la sociedad franquiciada.
  • Documentación necesaria: identificación del comprador, antecedentes, capacidad financiera y esquema de gestión propuesto.
  • Condiciones de aprobación: capacitación, cumplimiento de requisitos operativos y posibilidad de sostener la actividad.
  • Tratamiento de obligaciones pendientes: deudas, reclamos y compromisos asumidos antes del cambio.
  • Procedimiento de respuesta: canal de presentación, responsable y plazo contractual para contestar una solicitud completa.

No confundas un cambio de accionistas con una cesión: la sociedad contratante puede seguir siendo la misma. Si querés revisar cambios de control, el contrato debe contemplarlos de manera diferenciada.

También conviene documentar las razones de una aprobación o rechazo. Los criterios claros y aplicados consistentemente son más defendibles que una decisión improvisada cuando aparece un comprador.

3. Establecé qué debe ocurrir antes de autorizar

El franquiciado vendedor no debería ofrecer una continuidad garantizada que todavía no tiene aprobación. Prepará una instrucción sencilla: toda propuesta de venta debe aclarar que el uso de la franquicia depende de cumplir el procedimiento contractual correspondiente.

Organizá la revisión en tres etapas:

Primero, identificá la operación. ¿Se venderán activos, participaciones societarias o el negocio completo? ¿Continuará el contrato vigente o se propone celebrar uno nuevo? No son alternativas intercambiables y pueden tener consecuencias distintas.

Después, revisá la continuidad real. Verificá la situación del alquiler, las habilitaciones, los equipos y las obligaciones pendientes. Determiná qué autorizaciones de terceros hacen falta. Una aprobación comercial no asegura que el comprador pueda ocupar legalmente el local.

Finalmente, documentá el cierre. El instrumento debe precisar la fecha efectiva, quién asume cada obligación y si el franquiciado saliente queda liberado, y en qué medida. No des por supuesto que la cesión borra deudas o extingue garantías personales.

Si se celebrará un nuevo contrato, también deberán cumplirse las obligaciones precontractuales aplicables. No lo presentes como un simple cambio de nombre para evitar revisiones legales.

4. Prepará una transición sin interrupciones

La autorización debe acompañarse de un plan breve de entrega. Asigná responsables para inventariar bienes, registrar asuntos pendientes con clientes y coordinar los accesos a los sistemas.

No compartas contraseñas personales ni transfieras bases de clientes sin revisar las obligaciones de protección de datos. Identificá qué cuentas pertenecen al negocio, cuáles administra el franquiciante y cuáles deben cerrarse o reasignarse.

Dejá constancia de la capacitación del nuevo operador, la entrega de documentación y la fecha desde la cual deberá informar operaciones. Comunicá el cambio a proveedores y clientes cuando corresponda, sin prometer que todas las obligaciones anteriores desaparecen.

Para llevar a la práctica: antes de ofrecer tu primera franquicia, prepará una cláusula de cesión, una lista de documentación y un acta de transición. Revisalas con profesionales locales: una salida bien diseñada también fortalece el ingreso a la comunidad.

Fuentes

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