Comprar una franquicia en Argentina: qué seguros revisar
Qué coberturas revisar antes de comprar una franquicia, quién debe contratarlas y cómo incorporar su costo al presupuesto.
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Antes de comprar una franquicia, no alcanza con saber cuánto cuestan el ingreso y el equipamiento. Un incendio, un robo o un reclamo de un cliente pueden comprometer la continuidad del negocio. Dentro de la comunidad de franquicias, compartir una marca no significa compartir automáticamente la protección de un seguro. Revisá qué riesgos asumís, cuáles están cubiertos y cuánto costará proteger tu operación antes de firmar.
1. Identificá quién responde y quién está asegurado
En Argentina, el contrato de franquicia está regulado específicamente por el Código Civil y Comercial de la Nación, artículos 1512 a 1524. Su artículo 1520 establece la independencia de las partes y, como regla, que el franquiciante no responde por las obligaciones del franquiciado, salvo disposición legal expresa en contrario. Por eso, no des por hecho que la marca cubrirá un siniestro ocurrido en tu local.
Los contratos de seguro tienen, además, su propio marco general en la Ley de Seguros 17.418. El capítulo del Código dedicado a franquicias no establece una póliza única que proteja automáticamente a todas las unidades. Las exigencias concretas pueden surgir de otras normas aplicables a la actividad, del contrato de franquicia o del alquiler.
Pedí que el franquiciante identifique por escrito:
- Qué seguros debés contratar por tu cuenta.
- Si existe alguna póliza de la red que incluya tu unidad.
- Quién figura como asegurado y qué actividad se declaró.
- Qué bienes, domicilios y responsabilidades quedan comprendidos.
Si te dicen que “el seguro de la marca cubre todo”, solicitá la documentación que lo demuestre. Una referencia comercial no reemplaza la póliza y sus condiciones.
2. Traducí la operación en riesgos concretos
No empieces por elegir el paquete más barato. Primero describí cómo funcionará el negocio: atención al público, elaboración de alimentos, entregas, almacenamiento, equipos, servicios a domicilio y circulación de personas. Después, revisá esa descripción con un productor asesor de seguros matriculado.
Según la actividad, conviene analizar estas protecciones, sin confundirlas con obligaciones universales:
- Responsabilidad civil: para evaluar reclamos por daños a terceros vinculados con la operación. Preguntá por accidentes de clientes y, si corresponde, daños relacionados con productos o trabajos realizados.
- Daños a bienes: revisá incendio, robo y otros riesgos sobre instalaciones, mercadería, mobiliario y equipos. Cada cobertura tiene condiciones y exclusiones propias.
- Equipos y mercadería refrigerada: si dependés de máquinas o cadena de frío, consultá específicamente por averías y pérdida de productos. No supongas que están incluidas.
- Interrupción de la actividad: preguntá si puede cubrir determinadas pérdidas durante una paralización y bajo qué condiciones. Habitualmente depende de causas y plazos definidos en la póliza.
Si vas a contratar personal, verificá también las obligaciones del régimen de riesgos del trabajo, regulado por la Ley 24.557. Una cobertura comercial del local no reemplaza la protección laboral exigible.
3. Revisá las cláusulas del contrato antes de cotizar
Una cláusula que solo diga “el franquiciado deberá mantener seguros suficientes” deja demasiadas preguntas abiertas. Pedí precisión sobre coberturas, sumas aseguradas, comprobantes, vigencia y procedimiento para actualizar las exigencias.
Prestá especial atención si el contrato obliga a incluir al franquiciante como asegurado adicional o contempla alguna cláusula de no repetición. No son fórmulas equivalentes ni garantizan protección ilimitada: pedí al asesor que explique sus efectos y confirme si la aseguradora acepta incorporarlas.
También conviene aclarar quién paga la franquicia o deducible del seguro: la parte del daño que puede quedar a cargo del asegurado. En este contexto, la palabra “franquicia” tiene un significado distinto del acuerdo comercial con la marca.
Compará las exigencias del franquiciante con las del propietario del inmueble. Puede haber coincidencias, pero también bienes o responsabilidades que ninguna de las pólizas propuestas contemple.
Por último, verificá desde cuándo necesitás cobertura. La exposición puede empezar durante la obra, la recepción de equipos o el almacenamiento inicial, antes de abrir al público.
4. Incorporá el costo y dejá preparado el procedimiento
Solicitá cotizaciones basadas en la misma actividad, ubicación, valores y coberturas. Comparar únicamente la cuota puede esconder diferencias importantes en deducibles, exclusiones o límites de indemnización.
Sumá al presupuesto el costo del seguro y una reserva para gastos que podrían quedar a tu cargo. Revisá también cómo se actualizarán los valores asegurados: una suma desactualizada puede resultar insuficiente para reponer bienes y, según las condiciones, afectar la indemnización.
Antes de contratar, dejá definido quién conservará las pólizas, controlará vencimientos y denunciará los siniestros. El aviso al franquiciante no sustituye necesariamente la denuncia ante la aseguradora. Guardá inventarios, facturas y registros que permitan acreditar los bienes y los daños.
Conclusión práctica: antes de firmar, reuní las exigencias contractuales, una cotización ajustada a tu operación y una explicación escrita de lo que queda fuera. Comprar con esa información permite presupuestar mejor y evita confundir el respaldo de una marca con una cobertura real.
Fuentes
- Guías y recursos sobre franquicias en Argentina | QFA
- ómo comprar una franquicia sin equivocarte - Franquisia
- Contrato de franquicia en Argentina: guía del CCyC
- Desarrollo de la red de franquicias | Buenos Aires Ciudad
- Crear una franquicia - Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires
- eguia.com.ar › blog › marcasContrato de franquicia en Argentina: guía legal | Eguía
- PROYECTO DE LEY ESTABLECIENDO EL MARCO ...
- EL FRANCHISING EN ARGENTINA



